TU MODO DE VIDA

Es posible que tú que estás leyendo esto, tengas un familiar, quizá una madre con problemas de ansiedad, y que te espante leer los efectos secundarios de la medicación que toma.

Es posible que estés bien, que seas una persona sana sin mayores problemas, pero tu pareja padezca fibromialgia y no entiendas cómo puedes paliar sus dolores, y te esté preocupando cómo van cayendo en tu casa las cajas de ibuprofeno, paracetamol, metamizol, tramadol y finalmente morfina, y cómo ninguna de estas medicinas le despierta siquiera una sonrisa.

Es posible que hayas visitado a un amigo al que estén tratando con quimioterapia y su madre te haya dicho que mejor vuelvas otro día, y hayas escuchado los estertores de sus nauseas desde la puerta.

O, simplemente, puede que no entiendas por qué en tu país se permite vender cajetillas de tabaco con fotografías que explican de cuántas manera te puede matar el tabaco, por qué en tu país uno se puede matar bebiendo si le viene en gana, por qué, de hecho, se puede matar comiendo si le viene en gana, pero no puedes comprar, ni siquiera plantar, una hierba que podría aliviar la ansiedad de tu madre, los dolores de tu pareja y las nauseas de tu amigo.

Es posible que no entiendas por qué una persona adulta puede ir a la cárcel, de hecho, por plantar en su casa una hierba para su propio consumo, una hierba que no le va a hacer ningún daño pero que, aunque así fuera, ha decidido plantar y consumir como podría decidir comprar y consumir tequila, pegamento o naftalina.

No nos pongamos sentimentales ni conspiranoicos. No digamos aquello de «busca a quién beneficia», porque entonces veremos una relación entre los partidos de la casta y las empresas farmacéuticas, y empezaremos a pensar cosas raras acerca de cuánto dinero se gana prohibiendo el autocultivo de una planta que no hace daño a nadie pero podría ayudar a muchos.

No hace falta decir nada más que esto: mira qué partidos políticos quieren que siga siendo ilegal que una persona cultive cannabis en su casa, cannabis que podría ayudarte a reír, a sanar, a decorar o a lo que te dé la real gana. Y mira qué partido se compromete contigo a dejarte en paz con tus plantas y tu modo de vida.

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